Deshidratación invernal: el riesgo oculto detrás del clima frío que pocos consideran

Deshidratación invernal: el riesgo oculto detrás del clima frío que pocos consideran

La deshidratación invernal es más común de lo que crees. Conoce sus causas, cómo afecta tu salud y qué hábitos te mantienen bien hidratado durante el frío
Por Redacción 19 Noviembre, 2025

La deshidratación en invierno ha incrementado en los últimos años debido a la combinación de bajas temperaturas, calefacción constante y una disminución natural de la sensación de sed. Aunque muchas personas relacionan la deshidratación únicamente con el verano, el cuerpo continúa perdiendo líquidos durante la respiración, el metabolismo y la sudoración ligera. Por ello, el frío puede ser igual de riesgoso que el calor cuando se habla de hidratación.

El aire con poca humedad es una de las principales causas de la deshidratación invernal. Cada vez que respiramos, el cuerpo calienta el aire y lo humidifica antes de enviarlo a los pulmones. Ese proceso extrae agua de los tejidos internos, lo que provoca pérdida constante de líquidos. Además, los sistemas de calefacción doméstica reducen aún más la humedad del ambiente, por lo que la evaporación se incrementa sin que las personas lo noten.

Deshidratación invernal

La falta de sed altera el consumo de agua

Durante el invierno, la vasoconstricción engaña al cerebro y reduce la sensación de sed. Debido a esto, muchas personas no perciben la necesidad de hidratarse. El problema surge porque el cuerpo sí continúa usando agua para múltiples funciones vitales. Como consecuencia, la deshidratación aparece de manera gradual y genera cansancio, mareos, piel reseca y disminución en el rendimiento mental.

La ropa gruesa protege del frío, pero también provoca un aumento del calor interno. Esta combinación estimula la sudoración ligera, especialmente cuando se camina, se trabaja o se realizan actividades cotidianas. Aunque el sudor se evapora rápidamente, el cuerpo sigue perdiendo agua. Debido a esto, muchas personas se deshidratan sin notarlo, especialmente quienes trabajan en exteriores.

El ejercicio en bajas temperaturas exige una hidratación constante

Practicar deporte durante el invierno exige más esfuerzo físico. El cuerpo emplea mayor energía para mantener el calor y regular el funcionamiento muscular. Además, la evaporación del sudor ocurre más rápido, por lo que la sensación de humedad en la piel disminuye. Esta situación produce una falsa percepción de hidratación. Por lo tanto, es indispensable beber agua antes, durante y después del ejercicio.

Deshidratación invernal

El organismo incrementa el gasto energético para conservar la temperatura interna. Este proceso requiere una gran cantidad de agua, ya que interviene en la digestión, la circulación y la producción de energía. Asimismo, cuando no hay suficiente líquido, la sangre se espesa ligeramente, lo que dificulta el transporte de nutrientes y afecta la claridad mental.

Cómo evitar la deshidratación durante el invierno

Para prevenir la deshidratación en esta temporada, conviene adoptar los siguientes hábitos:

  • Tomar agua a lo largo del día.

  • Elegir bebidas calientes sin azúcar.

  • Consumir frutas hidratantes como naranja, manzana y pera.

  • Evitar calefacciones muy altas.

  • Mantener una alimentación equilibrada.

Estos pasos fortalecen la hidratación y mejoran el bienestar general.

Con información de Agencias

*ARD

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