Hidratación y estrés: cómo beber agua puede reducir el cortisol y mejorar tu bienestar
Por 29 Agosto, 2025Beber suficiente agua diariamente no solo satisface la sed, sino que también ayuda a modular la respuesta del cuerpo al estrés. Un reciente estudio realizado por la Universidad John Moores de Liverpool, difundido por MINDFOOD, muestra que incluso la deshidratación leve aumenta la liberación de cortisol, la hormona responsable de la respuesta al estrés. Los hallazgos destacan que la hidratación adecuada podría ser una estrategia sencilla y efectiva para mejorar la resiliencia frente a los desafíos diarios.
El experimento y sus resultados
El estudio, dirigido por Daniel Kashi y Neil Walsh, evaluó a adultos jóvenes sanos divididos en dos grupos según su consumo de líquidos. El primer grupo bebía menos de 1,5 litros diarios, mientras que el segundo superaba la ingesta recomendada: alrededor de dos litros para mujeres y 2,5 litros para hombres.
Durante una semana, los participantes mantuvieron estos hábitos y luego realizaron una prueba de estrés en laboratorio, que consistía en hablar en público y resolver cálculos mentales mientras se medían sus respuestas fisiológicas.
Aunque ambos grupos reportaron nerviosismo similar y aumento de la frecuencia cardíaca, quienes consumieron menos líquidos mostraron picos más altos de cortisol, lo que evidencia que la hidratación influye en la respuesta al estrés.
Consecuencias del cortisol elevado
El aumento sostenido de cortisol puede tener efectos negativos sobre la salud, incrementando el riesgo de enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas. MINDFOOD destaca que, a pesar de la deshidratación, los participantes no sintieron más sed, pero su orina más oscura y concentrada demostró la necesidad de más líquidos.
El estudio identificó que la vasopresina, hormona liberada ante la deshidratación, ayuda a conservar agua en los riñones pero también aumenta la reactividad cerebral al estrés, lo que genera un doble efecto: preservación de fluidos y mayor liberación de cortisol frente a situaciones difíciles.
Hidratación como parte de un estilo de vida saludable
Los autores del estudio subrayan que la hidratación debe integrarse con otros hábitos saludables, como dormir adecuadamente, mantener una dieta balanceada, realizar ejercicio y fortalecer relaciones sociales. El agua surge como un aliado accesible para gestionar el estrés, especialmente en un contexto de estrés crónico generalizado.
Límites del estudio y recomendaciones
El estudio se realizó con un grupo reducido de adultos jóvenes bajo condiciones controladas, por lo que los resultados no se pueden generalizar completamente a la vida cotidiana. Sin embargo, se recomienda mantener la ingesta adecuada de líquidos de manera constante.
Además del agua, té, café, leche y alimentos con alto contenido de agua contribuyen a la hidratación diaria. Una regla práctica consiste en observar el color de la orina: amarillo pálido indica buena hidratación, mientras que tonos oscuros sugieren aumentar líquidos.
Conclusión: el agua como recurso para la resiliencia
Si bien beber agua no elimina los desafíos diarios, proporciona al cuerpo una ventaja fisiológica que facilita enfrentarlos con mayor resiliencia física y mental. La hidratación diaria se consolida como una intervención sencilla, económica y eficaz para mejorar la salud integral frente al estrés cotidiano.
Con información de Infobae
*ARD
