Médicos revelan los procedimientos estéticos que jamás realizarían y alertan sobre modas virales

Médicos revelan los procedimientos estéticos que jamás realizarían y alertan sobre modas virales

Médicos revelan los tratamientos estéticos más peligrosos, modas virales riesgosas y prácticas ilegales que jamás recomiendan
Por Redacción 21 Noviembre, 2025

Casi la mitad de los españoles recurrieron a algún tratamiento de medicina estética durante el último año, según la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME). Además, la organización reveló que 65% de los procedimientos médico-estéticos se realizaron en manos de personas no cualificadas, una situación que incrementa significativamente el riesgo de complicaciones. Por ello, médicos especialistas compartieron una lista de prácticas, modas virales y técnicas estéticas a las que jamás se someterían, debido a su falta de evidencia, sus resultados artificiales o su potencial para causar daños permanentes.

Técnicas que modifican la identidad facial de forma irreversible

El vicepresidente segundo de la SEME, Sergio Fernández, explicó que no elegiría ningún procedimiento que altere de manera drástica su rostro. Mencionó que huiría de los volúmenes excesivos, los rellenos que cambian la estructura facial y las técnicas que buscan transformar el aspecto natural. Resaltó que, si una persona deja de reconocerse frente al espejo, también pierde parte de su esencia.

Cirugía estética

Asimismo, la cirujana estética maxilofacial Beatriz Moralejo rechazó toda intervención que busque imitar rasgos de celebridades o efectos de filtros digitales. Subrayó que la medicina estética debe realzar los atributos personales, no replicar facciones ajenas. Para ella, los tratamientos que homogenizan los rostros son contraproducentes, poco estéticos y, en muchos casos, peligrosos.

La anestesista Inmaculada Mourelle enfatizó la importancia de reconocer la dismorfofobia en algunos pacientes. Aseguró que el médico debe actuar con ética cuando detecta expectativas irreales y evitar introducir al paciente en una cadena de procedimientos que alteren en exceso su apariencia.

Materiales irreversibles: un riesgo que los especialistas evitan

Uno de los puntos en los que los expertos coincidieron fue en evitar completamente los materiales no reabsorbibles, como los metacrilatos. Mourelle señaló que jamás se aplicaría un implante definitivo porque, con el paso de los años, estos materiales pueden volverse deformes, endurecerse o desplazarse, generando graves irregularidades estéticas.

Moralejo recordó que aún existen clínicas clandestinas que aplican biopolímeros y sustancias prohibidas. Explicó que estos productos pueden provocar infecciones severas, deformidades, reacciones inflamatorias y problemas sistémicos. Incluso, la Guardia Civil desmanteló a inicios de 2025 una red que distribuía materiales ilegales en varias provincias españolas. Los casos ilustran la importancia de garantizar que cualquier material aplicado esté respaldado por evidencia científica.

Modas virales que generan daños y resultados artificiales

Los especialistas destacaron que jamás optarían por procedimientos que respondan únicamente a modas pasajeras. Una de las principales tendencias rechazadas es la técnica conocida como russian lips, que utiliza ácido hialurónico para dar una forma vertical y proyectada al labio. Moralejo sostuvo que esta práctica no solo altera la anatomía natural, sino que aumenta el riesgo de oclusión vascular, un evento grave que puede derivar en necrosis.

Fernández se refirió también a la moda de inyectar ácido hialurónico alrededor de los ojos para simular un engrosamiento del músculo orbicular. Consideró esta tendencia antinatural, sin base médica y con un alto potencial para deformar la zona.

Por su parte, Mourelle señaló que evita aplicar neuromoduladores únicamente en la frente, ya que hacerlo puede producir la caída indeseada de las cejas. Además, rechazó los hilos tensores cuando no existen condiciones adecuadas para su uso, pues aplicarlos sin criterio puede acentuar la flacidez o generar resultados poco favorables.

Cirugía estética

El riesgo silencioso de acudir a centros sin certificación

La SEME reportó que 20% de las intervenciones médico-estéticas se llevan a cabo en lugares no acreditados, como peluquerías, domicilios particulares o centros ilegales. Estas prácticas aumentan el riesgo de sufrir efectos adversos graves, entre ellos ceguera, infecciones y cicatrices permanentes.

Fernández explicó que la legislación española exige que solo un médico certificado realice tratamientos estéticos. Sin embargo, el intrusismo continúa en crecimiento. En Zaragoza, una mujer fue ingresada en la UCI tras recibir un tratamiento con bótox pirata administrado en un domicilio particular, lo que evidenció la gravedad del problema.

El experto Leo Cerrud recomendó verificar siempre el número de colegiado, así como confirmar que el profesional esté registrado en el Registro Estatal de Profesionales Sanitarios. Asimismo, Fernández insistió en la necesidad de que el centro cuente con la unidad asistencial U.48, indispensable para practicar medicina estética de manera legal.

Los especialistas alertaron sobre centros donde no se realiza una historia clínica completa antes de comenzar un tratamiento. Moralejo recordó que preguntar por alergias, medicamentos o enfermedades crónicas es esencial para evitar interacciones riesgosas. Señaló que cualquier clínica que omita este paso demuestra una falta de profesionalismo preocupante.

Cerrud añadió que un buen médico explica riesgos, beneficios y alternativas, evitando crear expectativas irreales en los pacientes. Subrayó que la comunicación clara forma parte fundamental de un tratamiento responsable.

Centros que “venden” tratamientos sin diagnóstico médico

El grupo de especialistas coincidió en que el paciente debe desconfiar de clínicas donde los tratamientos son ofrecidos por comerciales. Moralejo enfatizó que la cirugía estética y la medicina estética requieren diagnóstico, no ventas. Enfatizó que las promociones exageradas, precios muy bajos, paquetes “dos por uno” o sesiones obligatorias suelen indicar prácticas irregulares, productos de baja calidad o personal sin preparación.

Un caso reciente ilustró esta problemática: una clínica de Coslada fue desmantelada debido a que almacenaba viales caducados de ácido hialurónico y bótox sin las condiciones sanitarias adecuadas. Moralejo concluyó diciendo que “lo barato sale caro”, especialmente cuando se trata de la salud facial.

Cirugía estética

Peligros de los tratamientos “milagro” y sin evidencia

Moralejo afirmó que nunca se sometería a tratamientos “milagro”. Aseguró que la medicina estética debe basarse en resultados clínicos comprobados y no en lo que prometen las redes sociales. Señaló que los pacientes deben desconfiar de los productos que garantizan resultados inmediatos o permanentes sin sustento científico.

Fernández enfatizó que la mejor garantía no está en el nombre del tratamiento, sino en la formación del profesional. Insistió en que los médicos tienen la responsabilidad de informar y desaconsejar prácticas que pueden poner en riesgo la integridad física de los pacientes.

La SEME identificó un aumento considerable de jóvenes que recurren a procedimientos estéticos. El 20% de los pacientes tiene entre 16 y 25 años, mientras que los grupos de 25 a 34 y 35 a 45 representan 21% cada uno. Cerrud explicó que la medicina estética puede utilizarse para embellecer a partir de los 18 años o para corregir signos de envejecimiento a partir de los 35. Sin embargo, advirtió que hacerlo demasiado temprano o con materiales en exceso puede generar efectos negativos a largo plazo.

*Con información de El País

*ARD

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