Dieta keto: beneficios iniciales y riesgos graves a largo plazo, según estudio
Por 23 Septiembre, 2025La dieta keto o cetogénica se ha convertido en una de las más populares en todo el mundo. Su principio es simple: reducir al mínimo los carbohidratos e incrementar el consumo de grasas para inducir la cetosis, un estado metabólico en el que el cuerpo quema grasa como fuente principal de energía.
Aunque es atractiva para quienes buscan perder peso rápidamente, un estudio reciente advierte que mantener este plan por largos periodos podría ser contraproducente para la salud.
Resultados del estudio de la Universidad de Utah
Investigadores alimentaron a ratones con una dieta cetogénica (casi 90 % de grasas) durante un año. Al inicio, los animales perdieron peso, pero después desarrollaron:
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Hígado graso.
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Intolerancia extrema a la glucosa.
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Niveles altos de colesterol y triglicéridos.
Los expertos también identificaron alteraciones en la secreción de insulina, lo que compromete la capacidad del organismo para regular el azúcar en sangre.
En condiciones normales, el cuerpo utiliza la glucosa de los carbohidratos como fuente de energía. Al eliminar estos, recurre a las reservas internas y luego a la grasa almacenada. El hígado convierte esa grasa en cetonas, moléculas que sustituyen temporalmente a la glucosa como combustible.
Si bien este proceso explica la pérdida de peso inicial, prolongarlo en el tiempo puede afectar negativamente al metabolismo y la salud hepática.
Posibles beneficios de la dieta cetogénica
Es importante destacar que la dieta keto ha mostrado resultados positivos en áreas específicas de la medicina. Por ejemplo:
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Reduce los ataques en pacientes con epilepsia resistente a medicamentos.
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Ayuda a mejorar el control de la diabetes tipo 2.
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Puede favorecer la pérdida de peso en personas con obesidad.
Entre los alimentos permitidos se incluyen pescados, carnes, verduras bajas en carbohidratos, aguacates, frutos secos, semillas y productos lácteos ricos en grasa.
Pérdida de peso con un costo elevado
Los autores del estudio subrayan que, aunque la dieta cetogénica contribuye a la reducción de peso, no garantiza resultados permanentes ni una solución definitiva para la obesidad o la diabetes.
“Observamos un deterioro en la tolerancia a la glucosa y en la secreción de insulina conforme pasaba el tiempo en dieta cetogénica”, señalaron los investigadores. Esto plantea dudas sobre su seguridad a largo plazo.
La dieta keto ofrece ventajas iniciales, pero mantenerla demasiado tiempo podría generar graves consecuencias, como enfermedades metabólicas y daño hepático. Los especialistas recomiendan adoptarla únicamente bajo supervisión médica y por periodos limitados.
El estudio de Utah refuerza la idea de que las dietas extremas no son soluciones sostenibles. En su lugar, una alimentación equilibrada y variada sigue siendo la clave para cuidar la salud a largo plazo.
Con información de Hannah Millington / Newsweek Internacional
*ARD
