Acelga: propiedades, beneficios y recetas de un superalimento olvidado que regresa a la mesa
Por 18 Septiembre, 2025La acelga, muchas veces opacada por la espinaca, ha recobrado protagonismo en la cocina saludable gracias a su versatilidad y riqueza en nutrientes. Con tallos firmes y hojas de sabor ligeramente amargo, este vegetal aporta beneficios clave que abarcan desde la pérdida de peso hasta la protección cardiovascular, de acuerdo con especialistas de la Cleveland Clinic.
Una taza de acelga cocida contiene 35 calorías, 3,6 gramos de fibra y 3,2 gramos de proteína. Además, aporta cantidades sobresalientes de vitamina K (477% del valor diario), vitamina A (60%), vitamina C (35%) y magnesio (36%). También es fuente de hierro, potasio y cobre, minerales esenciales para el buen funcionamiento del organismo.
Control del peso y saciedad
La dietista Natalie Crtalic-Lowther afirma que la acelga es una de las mejores verduras para bajar de peso. Su fibra genera una sensación de llenura duradera y estabiliza la glucosa en sangre, evitando la aparición de hambre repentina. Estos efectos la convierten en una aliada eficaz contra la obesidad y la prediabetes.
Los antioxidantes presentes en la acelga ayudan a reducir la aterosclerosis, condición que afecta las arterias y puede derivar en un infarto. Asimismo, la fibra disminuye los niveles de colesterol LDL y regula la presión arterial. Consumir acelga de manera habitual puede ser un paso sencillo pero poderoso para cuidar la salud cardiovascular.
La luteína y la zeaxantina que contiene la acelga son dos antioxidantes cruciales en la prevención de la degeneración macular. Estos nutrientes actúan como una especie de “escudo” para los ojos, ayudando a mantener una visión nítida a lo largo de los años. Incorporar acelga en la dieta es una estrategia práctica para preservar la salud ocular.
Defensa frente a la diabetes
La fibra de la acelga desempeña un papel importante en la reducción de la resistencia a la insulina, un factor de riesgo para diabetes tipo dos. Reemplazar alimentos refinados con acelga y otras verduras frescas contribuye a equilibrar el metabolismo y mejorar la respuesta del cuerpo a la glucosa.
Este vegetal contiene quercetina, un antioxidante asociado con la reducción de la inflamación y la protección celular. Aunque no existe garantía absoluta de prevención contra el cáncer, las dietas abundantes en frutas y verduras, incluida la acelga, se vinculan con un riesgo menor de desarrollar esta enfermedad.
Para conservar la mayor cantidad de nutrientes, los expertos sugieren cocinar la acelga de manera breve. Técnicas como saltear en aceite de oliva, cocer al vapor o hervir por pocos minutos garantizan un platillo sabroso y saludable. Separar hojas y tallos asegura una cocción uniforme y una mejor textura final.
Ideas de recetas con acelga
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Acelga con ajo, limón y aceite de oliva.
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Tacos de acelga con pollo y aguacate.
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Sopa ligera de acelga y calabaza.
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Acelga con almendras tostadas.
Estas preparaciones demuestran que la acelga no solo es nutritiva, sino también deliciosa y adaptable a distintos estilos de cocina.
Quienes presentan tendencia a cálculos renales deben moderar el consumo de acelga, debido a los oxalatos que contiene. Asimismo, las personas que consumen anticoagulantes deben controlar la ingesta de vitamina K. En ambos casos, la orientación de un médico resulta esencial para mantener la dieta en equilibrio.
Un pilar dentro de una dieta variada
Aunque la acelga aporta múltiples beneficios, los especialistas insisten en que lo más importante es seguir un patrón de alimentación variado. Frutas, verduras de todos los colores, granos integrales y proteínas magras deben complementarse para garantizar un estado de salud óptimo. La acelga, sin duda, puede convertirse en uno de los protagonistas de este esquema.
Con información de Infobae
*ARD
