Smartphones y menores: ¿un riesgo silencioso para la salud mental?
Por 15 Septiembre, 2025El teléfono inteligente es hoy un aliado cotidiano: conecta, entretiene y acompaña. Sin embargo, un estudio internacional liderado por Sapien Labs alerta sobre los riesgos de recibir un smartphone antes de los 13 años. Los datos sugieren que esta práctica puede estar vinculada con un deterioro emocional y mental en la adultez joven.
Consecuencias en la salud mental de los jóvenes
El informe, basado en más de 100 mil encuestas globales, concluye que quienes obtuvieron un teléfono a los 12 años o antes presentan mayor incidencia de pensamientos suicidas, agresividad y baja autoestima. Además, muestran problemas serios para gestionar emociones y relaciones sociales.
El impacto es proporcional a la edad de acceso: a menor edad, peores resultados en los índices de bienestar.
Datos del Mind Health Quotient (MHQ)
El MHQ, escala que mide bienestar social y emocional, arrojó cifras alarmantes. Los adolescentes que recibieron un smartphone a los 13 años alcanzaron 30 puntos en promedio. En contraste, quienes lo obtuvieron a los 5 años apenas llegaron a 1 punto, lo que refleja un riesgo crítico de salud mental.
El estudio también encontró una mayor vulnerabilidad en mujeres. El porcentaje de jóvenes “angustiados o con dificultades” aumentó un 10% en ellas y un 7% en hombres con acceso temprano a smartphones. Estos datos refuerzan la necesidad de políticas públicas con enfoque de género.
Factores de riesgo asociados
El acceso temprano a redes sociales es el principal factor de impacto, con un 40% de influencia en los resultados negativos. También destacan el ciberacoso (10%), la falta de sueño (12%) y conflictos familiares (13%).

Según Tara Thiagarajan, autora principal, la combinación de redes sociales y vulnerabilidad emocional genera un terreno propicio para el deterioro mental.
Llamado a la acción
Sapien Labs propone medidas inmediatas, entre ellas:
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Educación digital obligatoria en escuelas.
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Aplicación estricta de restricciones de edad en redes sociales.
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Limitación progresiva del uso de smartphones en menores.
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Responsabilidad compartida de gobiernos y tecnológicas.
Países como Francia, Italia y Nueva Zelanda ya aplican restricciones en aulas. En Estados Unidos, estados como Nueva York y Alabama se sumaron a estas políticas, marcando una tendencia global.
Una correlación contundente
Aunque el estudio no prueba causalidad directa, la consistencia de los datos refuerza la urgencia del tema. Los expertos advierten que postergar medidas podría incrementar el número de jóvenes con graves problemas de salud mental.
La edad promedio de acceso a un smartphone sigue disminuyendo, lo que intensifica el debate sobre el equilibrio entre tecnología y bienestar. El reto es claro: garantizar que la innovación no comprometa el futuro emocional de millones de jóvenes.
Con información de Infobae
*ARD
