Fertilidad masculina en riesgo: factores que dañan y cómo revertirlos
Por 26 Agosto, 2025El descenso en la calidad del semen es un problema global que afecta cada vez más a las parejas. La doctora Ana Fabregat reveló que desde 1973 el recuento espermático en varones occidentales cayó en más del 50 %, lo que sitúa a los hombres como responsables en casi la mitad de los casos de infertilidad.
Más allá del número, la movilidad y la morfología de los espermatozoides muestran alteraciones graves, sumadas a daños en el ADN, lo que limita las posibilidades de concepción.
Sustancias que reducen la calidad seminal
Entre los hábitos más nocivos está el consumo de tabaco, que libera metabolitos capaces de dañar las células germinales. Este vicio disminuye la concentración y la movilidad de los espermatozoides, además de provocar anomalías morfológicas.
El alcohol, la marihuana, los anabolizantes y ciertas drogas recreativas también inciden negativamente en la fertilidad. El abuso de estas sustancias altera los niveles hormonales y puede provocar desde reducciones severas de espermatozoides hasta azoospermia en casos extremos.
Alimentación como herramienta de mejora
La doctora recomienda seguir una dieta mediterránea, la cual ayuda a mantener un peso saludable y favorece la producción de esperma de calidad. Alimentos como pescado azul, frutas frescas, verduras, aceite de oliva y frutos secos tienen un impacto positivo en la fertilidad masculina.
En cambio, las dietas con exceso de grasas saturadas, carbohidratos refinados y azúcares simples generan inflamación y estrés oxidativo que afectan la formación espermática.
El calor excesivo representa otro factor de riesgo. Mantener el escroto por debajo de la temperatura corporal es clave para la espermatogénesis. El uso de saunas, baños calientes y portátiles sobre las piernas incrementa el riesgo de infertilidad.
Además, dispositivos electrónicos como móviles, tablets y laptops emiten radiación electromagnética no ionizante. Aunque aún no hay conclusiones definitivas, algunos estudios relacionan esta exposición con alteraciones en la calidad seminal.
Actividad física, descanso y estrés
El ejercicio moderado es recomendable para mejorar la fertilidad, mientras que los entrenamientos extremos afectan los niveles de testosterona y la producción de esperma. Caminar, nadar o practicar yoga son actividades que mejoran la salud general sin consecuencias negativas para el sistema reproductivo.
El sueño insuficiente también es un problema: dormir menos de seis horas reduce la testosterona y daña los parámetros seminales. El estrés crónico, por su parte, altera la regulación hormonal y dificulta la producción de espermatozoides, por lo que técnicas de relajación y apoyo psicológico se convierten en aliados de la salud reproductiva.
Recuperación en poco tiempo
Abandonar hábitos dañinos y adoptar un estilo de vida saludable puede generar cambios positivos en solo tres meses, el tiempo que tarda en renovarse la producción espermática.
Dejar el tabaco, reducir el consumo de alcohol, mejorar la alimentación y controlar el estrés no solo benefician la salud en general, sino que también permiten recuperar parámetros esenciales de la fertilidad masculina.
Con información de Infosalus
*ARD
