Ecovermis, proyecto de la BUAP que convierte plástico en biofertilizante
Por 14 Diciembre, 2025Puebla, Pue.– La contaminación por plásticos se ha convertido en una de las principales amenazas ambientales del planeta, al afectar ecosistemas, salud humana y economía global. Frente a este desafío, estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) impulsan soluciones innovadoras que buscan transformar este problema en una oportunidad de desarrollo sustentable.
En este contexto, Leonardo Garduño Rouin y Luis Ángel Martínez Isidoro, alumnos de la Facultad de Administración, crearon Ecovermis, un biofertilizante orgánico líquido producido a partir de la degradación controlada de residuos plásticos, mediante un proceso biotecnológico con alto potencial ambiental y social.
Biotecnología aplicada con respaldo legal
El proceso desarrollado por los jóvenes cuenta con una solicitud de patente ante el IMPI, lo que protege cada una de las etapas de tratamiento y aprovechamiento de los residuos. Según detalló Garduño Rouin, esta protección garantiza la originalidad del método y permite su futura escalabilidad.
Además, la iniciativa demuestra que la innovación universitaria puede generar soluciones concretas ante problemáticas globales, integrando ciencia, emprendimiento y responsabilidad ambiental.
Premios y competencias fortalecen el proyecto
Ecovermis fue reconocido con el Premio UNITEC a la Innovación Tecnológica para el Desarrollo Social 2025 y obtuvo el tercer lugar del Premio Municipal de la Juventud 2025. Estos logros validan su impacto y fortalecen su proyección como emprendimiento sustentable.
Asimismo, los estudiantes participaron en el Bootcamp Re-Inventa el Campo de Fundación Bayer y compiten en el Santander X Explorer. En 2026, representarán a Puebla en ENACTUS México, lo que amplía el alcance nacional del proyecto.
De la reutilización a la degradación del plástico
En una primera etapa, los jóvenes trabajaron con botellas de plástico para el cultivo de plantas; no obstante, identificaron que esta práctica no resolvía el problema de fondo. Al analizar el crecimiento acelerado de la producción de plásticos, decidieron apostar por un enfoque más profundo.
Así, diseñaron un proceso que utiliza larvas de Tenebrio molitor, capaces de transformar ciertos plásticos en materia orgánica útil para el suelo, a través de su metabolismo natural.
Beneficios agrícolas y ambientales
Durante su etapa larvaria, estos organismos degradan poliestireno, poliuretano y poliéster de baja densidad, generando residuos ricos en nutrientes. El biofertilizante Ecovermis contiene quitina, un componente que fortalece las raíces, mejora la resistencia a enfermedades y favorece la regeneración del suelo.
Además, los ensayos realizados en cultivos como lechuga, jitomate cherry, fresa, higo, agave y cactáceas han mostrado resultados positivos, confirmando su viabilidad agrícola.
Economía circular y visión empresarial
Como parte de su modelo de economía circular, los estudiantes instalaron centros de recolección de residuos en espacios universitarios, principalmente en el Complejo Cultural Universitario. De este modo, reducen la cantidad de desechos y los transforman en insumos productivos.
Finalmente, con asesoría de la Incubadora de la Dirección de Innovación y Transferencia de Conocimiento de la BUAP, consolidaron Ecovermis como microempresa. Actualmente, el producto se encuentra en etapa de validación y se comercializa mediante redes sociales, con planes de expansión y fortalecimiento a corto plazo.
*ARD
