Slim refuerza su presencia en energías limpias con concesión en Guanajuato
Por 2 Septiembre, 2025El gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, otorgó al empresario Carlos Slim un título de concesión geotérmica por 30 años en el estado de Guanajuato. La autorización beneficia a Energías Alternas, Estudios y Proyectos (Grupo Enal), filial de Grupo Carso, conglomerado que refuerza así su incursión en el sector de la energía renovable.
El acuerdo, publicado el 1 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), concede a la empresa el derecho exclusivo de aprovechar recursos geotérmicos en el área de Celaya. El documento precisa que el permiso se destina a generar electricidad y a utilizar el calor subterráneo para procesos industriales, así como aplicaciones de calefacción.
Geotermia, un recurso clave para la transición energética
La geotermia es una fuente renovable que aprovecha el calor natural del subsuelo. En países como Islandia o Italia es pieza fundamental de la transición energética, y en México ha comenzado a tomar fuerza por su potencial en estados como Baja California, Michoacán, Puebla y Guanajuato.
Con este permiso, Grupo Carso se suma a la estrategia de la administración Sheinbaum de diversificar la producción energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles. La presidenta ha insistido en que México debe ampliar su portafolio de renovables, apostando por la geotermia junto a la energía solar y eólica.
El documento del DOF señala que la vigencia de la concesión será de 30 años, con derecho exclusivo para uso, aprovechamiento y explotación del área geotérmica Celaya.

Inversión millonaria en Guanajuato
El Grupo Enal ya desarrolla en Guanajuato un proyecto de central geotérmica de 26 megavatios, con una inversión estimada de 80 millones de dólares. De acuerdo con un estudio del Secihti (antes Conacyt) de 2021, esta explotación se ubica en la llamada Zona 14 Celaya, considerada como posible extensión del campo Los Azufres, en Michoacán, uno de los más importantes de América Latina.
La construcción de esta central busca no solo incrementar la capacidad energética renovable del país, sino también generar empleos locales y crear un polo de desarrollo tecnológico en el Bajío.
La expansión energética de Carlos Slim
Conocido como el hombre más rico de México, Carlos Slim ha diversificado sus negocios hacia el sector energético. Durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, Grupo Carso ha fortalecido su presencia en proyectos tanto de exploración petrolera con Pemex como de energías renovables.
En abril de 2025, su filial GSM-Bronco ganó una licitación en Baja California para perforar tres pozos geotérmicos exploratorios. La oferta de 45 millones de dólares superó a la de competidores internacionales como Weatherford.
Con estas apuestas, Slim consolida una doble estrategia: mantener alianzas estratégicas con el Estado mexicano a través de Pemex y posicionarse como referente privado en la transición energética hacia tecnologías limpias.

Guanajuato, epicentro de nuevos proyectos energéticos
El estado de Guanajuato se perfila como uno de los centros clave para la energía geotérmica en México. Además de los recursos naturales disponibles, la región cuenta con infraestructura carretera e industrial que facilita la integración de proyectos de gran escala.
La instalación de plantas como la de Grupo Enal no solo busca producir electricidad, sino también atraer inversiones en industrias que requieren procesos de alta temperatura, como la metalurgia, el vidrio y la agroindustria.
De acuerdo con analistas del sector, la apuesta por la geotermia en Guanajuato podría impulsar el desarrollo regional, crear nuevas cadenas de suministro y posicionar al Bajío como referente energético en el país.

El papel del Estado y la iniciativa privada
La política de Sheinbaum marca un cambio respecto a la visión de la administración de López Obrador, que priorizó a Pemex y CFE como empresas rectoras. Si bien la presidenta mantiene el control estratégico del sector, ha mostrado mayor apertura para que iniciativa privada y Estado compartan riesgos e inversiones en proyectos de energía renovable.
La concesión otorgada a Slim refleja este nuevo equilibrio entre sector público y privado. El gobierno conserva la rectoría sobre los recursos, pero abre espacio a la inversión privada bajo contratos temporales y fiscalizados.

México y el reto de las energías limpias
Según cifras de la Agencia Internacional de Energía (AIE), México tiene un potencial geotérmico de más de 13 mil megavatios, pero hasta ahora explota menos del 10%. La mayoría de las plantas en operación pertenecen a la CFE, pero la participación privada, como en el caso de Grupo Carso, puede acelerar el crecimiento del sector.
El reto está en combinar la generación de energía limpia con la demanda creciente de electricidad en un país que busca mantener competitividad industrial y cumplir compromisos internacionales de reducción de emisiones.
Con información de El Financiero
*BC
