CJNG cobra extorsiones en 10 estados: desde alimentos hasta internet
Por 26 Agosto, 2025El crimen organizado ha extendido su influencia en al menos 10 estados de México, donde comerciantes, transportistas y productores enfrentan un esquema de extorsiones y control de precios que repercute directamente en la economía de las familias.
Los cárteles imponen precios en productos de la canasta básica, materiales de construcción, combustibles, refrescos, cerveza, útiles escolares y hasta servicios de internet. Según testimonios recogidos por El Universal, los delincuentes acaparan mercancías y obligan a los negocios a comprar en bodegas controladas, fijando los costos de venta al público.

Michoacán: epicentro de la extorsión
En Tierra Caliente, Michoacán, pobladores señalaron a Los Viagras y Los Blancos de Troya, aliados del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), como responsables de monopolizar refrescos, abarrotes, carne y cerveza.
“Si el kilo de arroz cuesta 20, aquí se vende en 25; la carne que vale 200 termina en 240, porque el cártel está presente”, relató un habitante.
La negativa a pagar derecho de piso o a comprar en los puntos designados deriva en amenazas de muerte contra los comerciantes.

Guerrero y Tamaulipas: cadenas bajo presión
En Guerrero, los grupos Los Granados y Los Ardillos imponen precios y controlan la distribución en la Costa Grande y la zona centro. En Tamaulipas, la población denuncia que solo puede adquirir carne, huevo y alcohol con proveedores autorizados por el crimen organizado.
Veracruz y la Comarca Lagunera
En Veracruz, dueños de carnicerías reconocen que deben encarecer productos para cubrir las cuotas semanales. En la Comarca Lagunera, productores agrícolas y ganaderos de Durango y Coahuila alertan de un ambiente de miedo ante la ola de extorsiones que frena la actividad económica.

Oaxaca y el despojo agrícola
En Oaxaca, comerciantes y productores de mango son forzados a vender cajas hasta cinco veces por debajo del precio de mercado. El coyotaje tradicional fue desplazado por la imposición directa del crimen, lo que eleva los precios finales al consumidor.

Guanajuato, Morelos y Tabasco: negocios en riesgo
En Guanajuato, las tortillerías se han convertido en blanco de las cuotas criminales. En Morelos, más de la mitad de los negocios pagan extorsión, y el transporte público enfrenta amenazas constantes; en Cuernavaca, la Ruta 11 analiza suspender operaciones tras recibir ultimátums.
En Tabasco, los pagos alcanzan tanto a transportistas como a propietarios de pequeños negocios, mientras que en el Estado de México los grupos delictivos controlan la venta de mercancía robada.

Más allá de los alimentos: internet y construcción
Las extorsiones no se limitan a lo básico. En varias entidades, empresarios de materiales de construcción, papelerías, agua embotellada e internet están obligados a pagar cuotas y a respetar los precios fijados por el crimen organizado.
El director del Observatorio Nacional Ciudadano, Francisco Rivas, explicó que la extorsión es un delito que se dejó crecer hasta consolidarse como un negocio del crimen:
“Hoy impacta a comerciantes, productores y consumidores en todo el país”, subrayó.
El esquema incrementa los costos finales para las familias y ha llevado a numerosos negocios a la quiebra, dejando a comunidades enteras bajo la presión de las cuotas impuestas por los cárteles.

Con información de Infobae
*BC
