Adolescentes ucranianos atrapados en redes criminales para atacar y sabotear en su propio país
Por 27 Noviembre, 2025La guerra en Ucrania abrió un nuevo frente silencioso: el reclutamiento de adolescentes vulnerables mediante Telegram para ejecutar sabotajes, incendios y hasta atentados con explosivos dentro de su propio territorio. Las autoridades ucranianas advierten que esta práctica se ha convertido en una estrategia sistemática que explota la precariedad económica y la falta de supervisión digital entre menores de edad.
La historia de Vlad: promesas de dinero y una bomba lista para detonar
En julio, Vlad, un joven de 17 años, viajó más de 800 kilómetros para recoger una bomba oculta en un parque de Rivne. Le ofrecieron 2 mil dólares por colocarla en una furgoneta utilizada en tareas de reclutamiento militar.
El joven confesó que temió morir en el intento. No sabía que el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ya seguía sus pasos. El ataque fue frustrado, pero ahora enfrenta cargos de terrorismo que podrían llevarlo a 12 años de prisión.
Vlad asegura que no tenía simpatía por Rusia; solo buscaba ingresos. Se unió a canales de Telegram para “trabajos remotos” y, en minutos, un reclutador lo enganchó. Primero le asignaron recoger una granada, luego incendiar una camioneta militar y finalmente colocar un explosivo.

Cómo operan los reclutadores de menores
El SBU afirma haber identificado a más de 800 ucranianos reclutados en línea, 240 de ellos menores, algunos de apenas 11 años. Expertos en ciberseguridad aseguran que incluso se ha intentado captar a niños de 9 o 10 años.
Los reclutadores los buscan en espacios digitales como:
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Telegram (principal canal)
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TikTok
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Plataformas de videojuegos
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Grupos de empleo o apoyo para refugiados
La motivación suele ser económica, no ideológica. Los reclutadores prometen pagos rápidos en criptomonedas, aunque rara vez cumplen el monto total.

El menú de sabotajes: listas de precios y pagos inmediatos
Investigaciones de la BBC encontraron canales donde se ofrecían pagos por incendios, ataques con explosivos y vigilancia. Algunos “encargos” incluían tarifas como:
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US$1,500 por incendiar una oficina postal
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US$3,000 por atacar un banco
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Bonos por grabar el atentado en video
Incluso ciudadanos comunes que buscan empleo reciben mensajes con ofertas “rentables” a cambio de destruir infraestructura civil o militar.
Las autoridades advierten que algunos reclutadores detonan explosivos a distancia, aun sabiendo que los menores morirán. En marzo, un joven de 17 años perdió la vida y otro de 15 resultó gravemente herido durante un ataque frustrado en Ivano-Frankivsk.
En otros casos, los explosivos estallan antes de tiempo, dejando a los adolescentes mutilados o muertos.
Telegram elimina algunas cuentas… pero muchas siguen activas
Tras varias denuncias, Telegram eliminó ciertos canales, pero la mayoría continúa operando y sumando más seguidores. Las autoridades británicas y europeas también reportan casos similares: adolescentes reclutados para incendios, vandalismo o espionaje.
Mientras Ucrania acusa a agentes rusos, Rusia asegura que Ucrania hace lo mismo. Sin pruebas definitivas, la batalla digital continúa.
A sus 18 años, encerrado en un centro de detención y a la espera de juicio, Vlad lanzó una advertencia a otros jóvenes tentados por estas ofertas:
“No vale la pena. O te engañan y acabas en la cárcel como yo, o te explota la bomba en las manos.”

Con información de BBC
*BC
