Tribunal de EU falla en contra de los aranceles impuestos por Trump
Por 30 Agosto, 2025Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos declaró ilegales la mayoría de los aranceles impulsados por la Administración de Donald Trump contra decenas de países. La resolución supone un golpe significativo para la política exterior del expresidente, quien utilizó esos impuestos como estrategia para renegociar acuerdos comerciales y ejercer presión sobre gobiernos extranjeros con fines políticos. De momento, las tarifas seguirán en vigor hasta mediados de octubre, periodo en el que el Gobierno podrá apelar ante el Tribunal Supremo.
El fallo también amenaza los cálculos presupuestarios del Gobierno de Trump, que esperaba recaudar cientos de miles de millones de dólares con esos gravámenes para reducir el déficit y cubrir los recortes fiscales aprobados meses atrás dentro de la llamada “Una Gran y Bonita Ley” (OBBB, por sus siglas en inglés).
Los jueces determinaron, por siete votos contra cuatro, que el presidente se excedió en el uso de sus facultades de emergencia para justificar los aranceles. Trump invocó la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional de 1977, creada en un contexto de inestabilidad energética, para declarar una emergencia nacional y aplicar tasas globales.

Argumentos legales contra la decisión de Trump
Los magistrados aclararon: “La normativa otorga una autoridad significativa al presidente frente a una emergencia, pero ninguna disposición contempla explícitamente la imposición de aranceles o impuestos”.
Con este razonamiento, la corte reafirmó un dictamen previo del Tribunal de Comercio de EE.UU., que ya había concluido que imponer gravámenes corresponde al Congreso, no al Ejecutivo. La demanda había sido presentada por estados gobernados por demócratas y empresarios afectados.

Aranceles sectoriales continúan en vigor
El fallo no afecta a los aranceles específicos sobre acero, aluminio o automóviles, aplicados bajo otras disposiciones legales. Sí impacta, en cambio, en las tasas impuestas contra México y China como represalia por la falta de acción contra el tráfico de fentanilo, así como en los aranceles anunciados el 2 de abril desde la Casa Blanca bajo el nombre de “Día de la Liberación”, que arrancaban en un mínimo del 10%.
Tras anunciar esas medidas, Trump las suspendió de forma temporal para abrir negociaciones con diversos países. Aunque logró acuerdos con la Unión Europea —donde aplica un arancel base del 15%—, aún mantiene abiertas conversaciones con otras naciones. Los llamados “aranceles recíprocos” entraron finalmente en vigor el 1 de agosto.
El expresidente respondió con dureza en su red Truth Social: “¡Todos los aranceles siguen en pie!”. Calificó al tribunal de “enormemente partidista” y advirtió que anular esas medidas “sería un desastre total para el país”.
Trump añadió que eliminar los gravámenes “haría financieramente débil” a la nación y prometió que la decisión será revertida en el Supremo, donde la mayoría conservadora suele alinearse con sus posiciones.

El papel del Congreso en la política comercial
La legislación estadounidense otorga al Congreso la potestad de aprobar impuestos y aranceles. “Cuando transfiere esas competencias al presidente, lo hace de manera explícita”, recordaron los jueces. “La Constitución es clara: corresponde al poder legislativo”.
Antes del fallo, los abogados del Gobierno habían advertido de posibles “consecuencias catastróficas” si se invalidaban los aranceles, y reclamaron mantenerlos activos incluso en caso de ser declarados ilegales. Argumentaron que EE.UU. ya tiene acuerdos comerciales con la UE, Japón, Indonesia y Filipinas, y que revertirlos podría desatar una crisis comparable a la de 1929.
La sentencia se conoció justo un día después de que la Unión Europea iniciara el proceso legislativo para retirar buena parte de sus aranceles a productos industriales estadounidenses, cumpliendo así con el acuerdo firmado recientemente con Washington. Dicho pacto incluye una reducción al 15% en las tasas sobre automóviles europeos (desde el 27,5%) y contempla compras millonarias de gas, semiconductores y equipos de defensa a Estados Unidos.

Reacciones políticas y empresariales
El congresista demócrata Richard Neal celebró el fallo como “una victoria para la Constitución y para las familias estadounidenses que han pagado el precio de la agenda comercial de Trump”. Neal subrayó que ningún presidente puede “inventarse poderes que no tiene”.
Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, insistió en que Trump actuó legalmente y se mostró confiado en lograr un triunfo definitivo en el Supremo.
Desde el lado de los demandantes, el abogado Jeffrey Schwab, del Liberty Justice Center, valoró el fallo como una defensa de los consumidores y empresas:
“Esta decisión protege a la economía de la incertidumbre y de los daños causados por gravámenes ilegales”.

Con información de El País
*BC
