Trump celebra salida de inmigrantes, pero empresas sustituyen indocumentados por trabajadores con visas temporales
Por 22 Agosto, 2025En Tennessee, empleados de una empresa de jardinería viven con miedo. Vehículos oscuros patrullan y agentes encubiertos vigilan los espacios donde antes había rutina y confianza. Las redadas de la patrulla fronteriza los mantienen en alerta constante.
Salomón Martínez, dueño de Martínez Lankier, enfrenta la misma incertidumbre. Empleados con quienes trabajó más de una década han decidido irse. Para seguir operando y evitar problemas legales, ha comenzado a reemplazar migrantes indocumentados por trabajadores con visas temporales.

Políticas migratorias y su impacto
Las disposiciones del gobierno de Donald Trump buscan sancionar a empleadores que contraten indocumentados. Por ello, los empresarios revisan cuidadosamente el estatus migratorio de sus trabajadores.
Según cifras del Departamento del Trabajo (DOL), se otorgaron cerca de 370 mil visas temporales en 2023 y casi 500 mil en 2024. Solo en la primera mitad de 2025 se concedieron medio millón de permisos.
Estas visas permiten empleo temporal y se dividen en H-2A agrícolas y H-2B no agrícolas, con vigencia según el tipo de actividad. Los empleadores deben demostrar que no hay suficientes trabajadores estadounidenses disponibles para cubrir los puestos.

Martínez Lankier y la transición
El equipo de jardinería de Martínez Lankier trabaja desde hace diez años en Tennessee cortando pasto, removiendo árboles, sembrando flores y construyendo caminos, oficios con alta demanda en 2025.
“Tengo que traer trabajadores temporales desde México”, explica Salomón Martínez.

Riesgos y abusos de las visas temporales
Organizaciones de derechos humanos y congresistas han documentado abusos, explotación y falta de supervisión.
El Economic Policy Institute (EPI) advierte que las visas H-2 pueden convertirse en un filtro que deja a los trabajadores más vulnerables expuestos a intermediarios y patrones abusivos.
Los mexicanos reciben la mayor parte de estos permisos: 90% de H-2A y 65% de H-2B, según el Migration Policy Institute (MPI). Un tercio trabaja como yeseros, instaladores de techos y paneles; otros en construcción, agricultura, hotelería, limpieza y conservación forestal.

Crecimiento de las visas temporales
El uso de visas H-2A y H-2B ha crecido en la última década. En 2010 se otorgaron 52 mil H-2A y 33 mil H-2B. En 2015, se superaron los 100 mil permisos agrícolas y 50 mil para otros oficios.
En 2023, se registró un récord: 284 mil H-2A y 85 mil H-2B, superado en 2024 con 380 mil H-2A y 131 mil H-2B. En 2025, las solicitudes H-2B alcanzaron 231 mil en seis meses, superando las 215 mil de todo 2024.
“Nunca había hecho este tipo de contrataciones”, reconoce Martínez.
Contrató un abogado para tramitar visas para 12 trabajadores. El proceso implica inversión y tiempo, y enseñar las tareas reduce la productividad al inicio. Su meta: mantener una plantilla de 12 empleados temporales y compensar la pérdida de indocumentados.

Mano de obra temporal y la política de EU
El gobierno estadounidense busca trabajadores temporales sin raíces, aunque reconoce la falta de trabajadores locales calificados. La HSI implementó controles, inspecciones y sanciones a empleadores que contraten indocumentados.
El caso de Asplundh Tree Experts Company, multada con 95 millones de dólares, ejemplifica el riesgo. Algunos legisladores proponen leyes más estrictas, como la SAFE HIRE Act, que exige verificar el estatus de todos los empleados, con penas de hasta 10 años de prisión y multas de un millón de dólares.

Beneficios y dificultades de las visas
Durante el primer mandato de Trump, la contratación con H-2A y H-2B aumentó. Los trabajadores temporales son más jóvenes, capacitados y productivos, y manejan tecnología en agricultura y otros oficios.
No obstante, el proceso es complejo: intermediarios cobran por cada etapa, las condiciones de trabajo y vivienda son a veces precarias, y los empleadores retienen documentos.
Falta de apoyo desde México
Humberto Salinas, presidente de la Agencia de Colocación y Capacitación Consular en Monterrey, advierte que México carece de presupuesto, supervisión e inspectores migratorios laborales, dejando a los trabajadores vulnerables. El acompañamiento costaría aproximadamente 650 dólares por persona.
MILENIO contactó a la Secretaría del Trabajo mexicana, pero no hubo respuesta sobre estrategias de protección y seguimiento.
Salinas alerta que la oportunidad de garantizar certidumbre y dignidad laboral requiere voluntad política, coordinación binacional y recursos. Sin eso, los trabajadores seguirán expuestos a un esquema que puede ser un remedio peor que la enfermedad.
EU pierde 750 mil trabajadores inmigrantes
Estados Unidos registró una pérdida neta de 1.4 millones de inmigrantes (legales e indocumentados) en el primer semestre de 2025, consecuencia directa de la agresiva política migratoria del presidente Donald Trump. Más de la mitad de estas personas eran trabajadores, esenciales para sectores clave de la economía, y su salida amenaza la estabilidad laboral y demográfica del país.
El informe del Pew Research Center señala que la población inmigrante pasó de 53.3 millones en enero a 51.9 millones en junio, una caída de 2.6%, la más abrupta desde 1960. La proporción de inmigrantes en la población total descendió de 15.8% a 15.4%, tras 181 acciones ejecutivas orientadas a restringir la entrada y promover la salida de migrantes.
“Esta reducción no se veía en más de medio siglo, comparable solo con la Gran Depresión de 1929”, dijo Mark López, director de investigación de Pew sobre raza y etnicidad.
La fuerza laboral sufre pérdidas críticas
El impacto más preocupante se da en el mercado laboral: 750 mil trabajadores inmigrantes dejaron de estar disponibles, y la fuerza laboral migrante descendió al 19%.
Sectores como agricultura, construcción y servicios enfrentan vacantes sin cubrir. Patronos agrícolas alertan sobre la falta de mano de obra para sembrar y cosechar, mientras residencias de ancianos y empresas de limpieza reportan dificultades para llenar plazas que los ciudadanos estadounidenses no aceptan.
“El declive continúa; hay menos inmigrantes entrando, deportaciones más severas y presión para la salida voluntaria”, señaló López.
Lillian Divina Leite, empleada doméstica en Charlotte, Carolina del Norte, optó por usar el programa de autodeportación para regresar a Brasil, luego de perder su estatus legal tras exceder el tiempo permitido por su visa de turista.
“Pensé que no había hecho nada malo, pero podrían encarcelarme en cualquier momento”, relató.

Advertencias de la historia
El diario The New York Times señala que Estados Unidos debe aprender de la historia. Durante la Gran Depresión, entre 400,000 y un millón de mexicanos y mexicoamericanos fueron deportados, desmantelando familias, comunidades y afectando la economía local.
El entonces presidente Herbert Hoover implementó políticas de expulsión masiva sin proceso legal, culpando a los inmigrantes de la escasez de empleos y recursos.
El New Deal y la recuperación económica
Entre 1929 y 1934, el New Deal de Franklin D. Roosevelt reformó la política migratoria, integrando a los inmigrantes en la fuerza laboral y promoviendo la recuperación económica. La experiencia demuestra que excluir a la mano de obra extranjera puede tener consecuencias graves y prolongadas.
Expertos advierten que Trump repite errores históricos, priorizando deportaciones masivas sobre la estabilidad laboral y el crecimiento económico, mientras celebra la reducción neta de inmigrantes.

Con información de Milenio y Crónica
*BC
