Preocupa a comerciantes el incremento brutal a refrescos y cigarros
Por 25 Septiembre, 2025Puebla, Pue.– La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) expresó su rechazo al posible aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en productos de consumo popular como refrescos y cigarros.
Su presidente, Cuauhtémoc Rivera, aseguró que esta medida se presenta como un “impuesto saludable”, aunque la experiencia de más de diez años demuestra que solo cumple un fin recaudatorio y no ha tenido resultados en materia de salud pública.
Un impuesto que golpea al consumo popular
La ANPEC advirtió que millones de hogares enfrentan una situación crítica marcada por la inflación alimentaria, que ha elevado el precio de los alimentos en un 33%. Actualmente, la canasta básica cuesta 1,979.15 pesos, cifra que absorbe casi todo el ingreso de las familias.
Rivera sostuvo que imponer un nuevo impuesto a productos de alto consumo como los refrescos y los cigarros reducirá las ventas y golpeará directamente a la economía familiar. “Esto sería el remate al consumo popular”, enfatizó.

Inseguridad como factor inflacionario
La organización recordó que el encarecimiento de productos no solo responde a factores económicos, sino también a problemas estructurales como la inseguridad, la extorsión y el cobro de piso, que elevan los costos y terminan trasladándose al consumidor.
Rivera definió esta situación como “inflación criminal” y señaló que las autoridades deberían enfocarse en erradicarla antes de aplicar nuevas cargas tributarias.
La ANPEC señaló que los pequeños comerciantes atraviesan un entorno de supervivencia. Cada vez más clientes compran menos y solicitan fiado, lo que afecta la liquidez de las tienditas. Un alza al IEPS reduciría todavía más el consumo y pondría en riesgo de cierre a miles de negocios.
“El aumento de impuestos no solo afectará al tendero, también reducirá la recaudación del gobierno, pues si la gente compra menos, habrá menos ingresos fiscales”, explicó Rivera.

Llamado a la reflexión del gobierno federal
El organismo enfatizó que el verdadero problema radica en la pérdida del poder adquisitivo de las familias. Un nuevo gravamen no resolverá la obesidad ni otras enfermedades, pero sí complicará el acceso a bienes básicos para los hogares.
“La estabilidad económica de millones de familias está en juego. Gravar más productos solo hará que los consumidores reduzcan aún más sus compras”, concluyó Rivera.
*BC
